Diagnóstico antes que herramienta
Ningún desarrollo empieza sin un mapa de procesos, volúmenes y cuellos de botella. Si un caso de uso no se sostiene, te lo decimos y lo descartamos por escrito.
XMB estructura la adopción de IA con estrategia, procesos y tecnología: primero el diagnóstico, después la arquitectura, luego la implantación y la medición de la adopción. Trabajo remoto para toda la Comunidad de Madrid, con gobernanza alineada al RGPD y al AI Act.
Una consultoría de inteligencia artificial en Madrid es el servicio que diagnostica los procesos de una empresa, decide dónde la IA aporta valor real y la implanta con gobernanza. XMB trabaja en remoto con compañías de la Comunidad de Madrid, con foco en operación de servicios, gestión documental y coordinación entre sedes: diagnóstico, hoja de ruta priorizada, agentes y automatizaciones en producción, y cumplimiento del RGPD y del AI Act.
Una consultoría de IA es un servicio de análisis y ejecución: examina los procesos reales de la empresa, decide qué casos de uso justifican la inversión y solo entonces elige la tecnología. No es la reventa de una licencia ni un taller de herramientas sueltas. La regla de XMB es simple: IA sin improvisación, sin herramientas sueltas y sin promesas vacías. Antes de implantar cualquier tecnología entendemos dónde la IA tiene sentido para tu negocio. Cada solución nace de un diagnóstico.
Conviene separar dos cosas que el mercado mezcla. La consultoría estratégica responde a qué hacer, en qué orden y con qué riesgo. La implantación —lo que muchas empresas llaman agencia de IA— construye los agentes, las automatizaciones y las integraciones. XMB cubre ambas, pero nunca en orden inverso: sin diagnóstico no hay desarrollo. Es el mismo método que aplicamos en todos nuestros proyectos, adaptado al tejido empresarial madrileño.
Estos son los entregables que quedan en tu empresa aunque el proyecto no continúe:
Madrid concentra sedes corporativas, servicios financieros y de seguros, despachos profesionales, consultoría, telecomunicaciones, distribución y administración pública. Eso define qué tipo de IA rinde aquí: menos automatización de planta y más automatización de operación. Documentos, expedientes, contratos, atención, reporting, cumplimiento y coordinación entre equipos repartidos en varias sedes.
En una empresa madrileña de servicios el cuello de botella rara vez es producir. Es encontrar. La información vive dispersa entre correo, unidades de red, ERP, CRM y hojas de cálculo, y cada consulta interna cuesta tiempo de personal cualificado. Ahí es donde funcionan los agentes internos con RAG sobre documentación propia, el procesamiento documental automatizado, la cualificación de leads y los cuadros de mando en Power BI o Looker Studio conectados a datos que ya existen.
XMB opera en remoto y de forma distribuida. No tenemos oficina ni dirección física en Madrid y no la presentamos como tal: las reuniones son por videollamada, los entregables se documentan y el proyecto avanza con la misma disciplina que en un despliegue presencial. Si tu operación es industrial, logística o de producto tecnológico, el enfoque cambia bastante y lo hemos desarrollado aparte en la página de consultoría de inteligencia artificial en Barcelona.
Damos cobertura remota a toda la Comunidad de Madrid, con foco natural en las zonas de mayor densidad empresarial:
El orden importa más que el catálogo de tecnología, y la diferencia práctica está en la última fase. Un agente que nadie usa no es un proyecto de IA, es un gasto. Por eso medimos adopción real por proceso y ajustamos lo que se queda corto, en lugar de cerrar el proyecto y desaparecer.
En una empresa de servicios de Madrid el diagnóstico se juega en el papeleo, no en la planta: contratos, expedientes de cliente, pliegos, informes, correo y unidades de red compartidas entre la sede central y las oficinas de la corona metropolitana. Por eso la primera fase mira dónde vive cada documento, quién lo genera, quién lo aprueba y cuántas veces se reescribe la misma información en sistemas distintos. La coordinación entre áreas que no comparten sistema suele ser el hallazgo más rentable del diagnóstico, por delante de cualquier herramienta.
Estas son las cuatro fases con las que trabajamos, siempre en esta secuencia:
El Reglamento (UE) 2024/1689, conocido como AI Act o Ley de Inteligencia Artificial, no entra de golpe: aplica por fases. Las prácticas prohibidas y la obligación de alfabetización en IA del artículo 4 rigen desde el 2 de febrero de 2025; el grueso del Reglamento, desde agosto de 2026; y determinados sistemas de alto riesgo tienen plazos posteriores. La obligación de alfabetización no tiene umbral de tamaño: afecta igual a una pyme de Alcobendas que a una corporación de Chamartín. Como el calendario ha sido objeto de revisión normativa, verificamos la fecha exigible a cada obligación antes de planificar, en lugar de dar por buena una fecha única.
En materia de datos personales aplican el RGPD y la LOPDGDD, con la AEPD como autoridad de control, y en materia de IA España cuenta con la AESIA como organismo de referencia. Trabajamos con alojamiento de datos en la Unión Europea cuando el caso lo exige, configuración de proveedores para que no entrenen modelos con información del cliente, acuerdos de confidencialidad y contratos de encargado de tratamiento. La supervisión humana no es un adorno: se define quién valida qué y en qué punto del flujo.
En una compañía madrileña de servicios el punto crítico casi siempre es documental: información de clientes que circula por correo, carpetas compartidas y herramientas contratadas por cada área sin control central, con equipos repartidos entre la sede y las oficinas del área metropolitana. Ordenarlo es trabajo de gobernanza antes que de tecnología: qué documento puede entrar en un sistema de IA, con qué base jurídica, quién lo aprueba, qué se registra y cómo se demuestra después.
La mayoría de las empresas ya usa IA sin saberlo, porque cada equipo ha ido introduciendo herramientas por su cuenta. El primer trabajo, por tanto, es de inventario y clasificación, no de compra. Este es el bloque de cumplimiento que incorporamos a cualquier proyecto:
La IA no se implanta «en la empresa»: se implanta en un proceso concreto, con un dueño y una métrica. Y ninguno de los casos que siguen empieza por comprar software. Todos empiezan midiendo cuántas horas consume hoy la tarea, quién la hace y con qué volumen mensual. Sin esa línea base no hay forma honesta de calcular el retorno, y ningún porcentaje de ahorro es creíble antes de mirar tus datos.
Estos son los usos que más se repiten en el tejido empresarial madrileño:
El coste de un proyecto de IA no se puede estimar en serio antes de ver los procesos: sin esa mirada, cualquier cifra sería inventada. La propuesta de XMB llega después del diagnóstico, con el alcance escrito y las fases delimitadas. Lo que sí podemos decirte de antemano es qué mueve el coste: número de procesos implicados, calidad y dispersión de los datos, volumen documental que hay que ordenar, complejidad de las integraciones con ERP, CRM y gestores documentales, nivel de riesgo regulatorio del caso de uso y volumen de personas a formar.
El tamaño de la organización cambia el recorrido. En una empresa pequeña suele funcionar un caso único bien elegido, con la gerencia como interlocutor directo. En una compañía mediana aparece la necesidad de gobernanza y de un responsable interno de adopción. En una organización grande con varias sedes, el proyecto es de arquitectura y cumplimiento antes que de herramientas, y hay que coordinar sistemas y áreas que no se hablan entre sí.
No vamos a decirte que somos más rápidos que nadie, porque eso también sería una promesa sin medir. Lo que sí es comprobable es el formato: quien te atiende es quien ejecuta, el alcance está escrito y el mantenimiento tiene un responsable con nombre. Antes de firmar con cualquier proveedor de implantación de IA en Madrid, haz estas preguntas y compara las respuestas:
Muchos proyectos se detallan hasta el día de la entrega y dejan sin definir el mes seis. Nuestra posición es explícita: el código, los prompts, los flujos y las integraciones son de tu empresa, alojados en tus cuentas y en tus credenciales. Documentamos el funcionamiento, formamos a quien lo va a operar y dejamos definido cómo se detecta una degradación de calidad, cómo se revierte un cambio y qué mantenimiento mínimo necesita cada automatización. La dependencia de proveedor la tratamos como un riesgo del proyecto y se documenta como tal desde el diseño.
Sobre ayudas públicas conviene ser preciso, y precisión aquí significa no afirmar qué está abierto hoy. Existen vías como el Kit Digital en sus categorías vinculadas a IA, la bonificación de formación a través de FUNDAE y los instrumentos de CDTI y ENISA para proyectos con componente de innovación; los programas específicos de asesoramiento digital abren y cierran plazo por convocatoria. XMB no gestiona subvenciones ni figura como asesor digital adherido, así que no te vamos a vender un encaje que no controlamos: documentamos el proyecto con el detalle suficiente para que tu gestoría o tu asesor comprueben la convocatoria vigente y valoren qué aplica.
Si quieres comparar enfoques por territorio, la página de consultoría de IA en Barcelona desarrolla el ángulo industrial y de producto tecnológico.
Ningún desarrollo empieza sin un mapa de procesos, volúmenes y cuellos de botella. Si un caso de uso no se sostiene, te lo decimos y lo descartamos por escrito.
Arquitectura conectada a tu ERP, tu CRM, tu gestor documental, WhatsApp, tus hojas de cálculo y tus APIs. La IA entra en el flujo de trabajo existente, no obliga a montar uno paralelo.
Inventario de sistemas de IA, clasificación de riesgo según el AI Act, plan de alfabetización del artículo 4 y tratamiento de datos conforme al RGPD y la LOPDGDD, con la AEPD y la AESIA como marco de referencia.
Seguimiento del uso real por proceso y por sede, formación in-company y ajustes sobre lo que no funciona. Un agente que nadie usa no cuenta como resultado.
Código, prompts, flujos e integraciones quedan en tus cuentas y documentados, para que tu equipo pueda operarlos sin depender de nosotros.
De Madrid capital a Alcobendas, Pozuelo de Alarcón, Getafe o Alcalá de Henares. Trabajo distribuido, reuniones por videollamada y entregables documentados.
Trabajamos en remoto y de forma distribuida. XMB no tiene oficina ni dirección física en Madrid y preferimos decirlo claro antes de empezar. Las sesiones de diagnóstico, los talleres con las áreas y el seguimiento se hacen por videollamada, con todo documentado y accesible para tu equipo.
Depende del número de procesos implicados, del estado y la dispersión de tus datos, del volumen documental que haya que ordenar, de la complejidad de las integraciones con ERP, CRM y gestor documental, y del volumen de personas a formar. No publicamos cifras ni horquillas: sin ver los procesos, cualquier número sería inventado. La propuesta se emite después del diagnóstico, con el alcance escrito y las fases delimitadas.
La consultoría estratégica define qué automatizar, en qué orden, con qué riesgo y cómo se mide. La implantación construye los agentes, las automatizaciones y las integraciones. Puedes contratar solo la primera y quedarte con la hoja de ruta; lo que no hacemos es la segunda sin la primera.
No es requisito previo, pero sí condiciona el orden. El diagnóstico evalúa la calidad y dispersión de la información —incluida la que vive en correo, carpetas compartidas y gestores documentales— y, si un caso de uso depende de datos que no están, lo decimos y priorizamos otro. Empezar por un caso que no se sostiene en datos es la forma más rápida de quemar el presupuesto.
Sí. Trabajamos con alojamiento en la Unión Europea cuando el caso lo exige, configuración de proveedores para que no entrenen modelos con información del cliente, control de accesos, acuerdos de confidencialidad y contratos de encargado de tratamiento. En paralelo preparamos el inventario de sistemas de IA, la clasificación de riesgo y el plan de alfabetización del artículo 4 del Reglamento (UE) 2024/1689. Como el Reglamento aplica por fases, comprobamos qué obligación es exigible en cada caso antes de fijar el plan.
Sí. Atendemos a compañías de Getafe, Leganés, Móstoles, Fuenlabrada y Alcorcón, y también de Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, Coslada y Rivas-Vaciamadrid, además de Madrid capital y las coronas norte y oeste. Al ser trabajo remoto, la ubicación no cambia el método ni la forma de trabajar contigo.
Sí. Diseñamos el plan de alfabetización por perfil: quién opera sistemas de IA, qué debe saber cada rol, qué está prohibido hacer con datos de la empresa y de sus clientes, y cómo se documenta la formación. Queda registro de contenidos y participantes, que es lo que te van a pedir si hay que acreditarlo.
Lo decides tú. Todo se construye en tus cuentas y el código, los prompts y los flujos son de tu empresa. Formamos a un responsable interno para que pueda operarlo y, si lo prefieres, mantenemos un acompañamiento periódico para evolución y control de calidad. En ambos casos, la operación puede quedarse dentro de tu equipo.
Cuéntanos qué procesos te están costando horas: documentación, expedientes, atención, reporting o coordinación entre sedes. En esa primera conversación revisamos tus procesos, identificamos dónde la inteligencia artificial tiene sentido real en tu empresa de Madrid y qué habría que dejar fuera. Sales con criterio para decidir, trabajes después con nosotros o no.
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